es están perfectamente equipados para satisfacer las pulsiones y ansias que el ser humano, sin duda alguna, comparte con ellos. La falta de instintos abre al Yo humano un amplio ... Leer más
Bases para el estudio científico-espiritual de la Naturaleza (Ed.P.D.)
Rudolf Steiner inauguró una revolución en el campo de las ciencias de la vida al restablecer el estudio de los Elementos y los Éteres. Describió el cuerpo etérico o cuerpo vital como principio de vida que reside en la planta, el
Una de las obras más conocidas y traducidas del científico goetheano Hermann Poppelbaum. En ella se da una visión totalmente nueva de la evolución, fundamentando el origen físico-espiritual del ser humano. El autor, con su detallado y apasionante estudio, demuestra ser un profundo conocedor de la divergencia entre los caracteres fundamentales del ser humano y los del
es simbólicos y próximos a nosotros en muchos aspectos (cuaderno)
En esta deliciosa obrita, Kranich hace uso del método científico holístico esbozado por Goethe y fundamentado por Steiner, para describirnos la naturaleza íntima del león, la vaca y el águila, tres
Partiendo del estudio de una serie de enigmas situados en la frontera entre la vida y la materia, el autor nos propone una revolucionaria visión de la física y de la biología. ¿Qué es la materia?, ¿cuál es el origen de la vida?, ¿cómo se formaron los océanos, los continentes y la atmósfera?, ¿cuá
Según los ensayos realizados por la autora durante más de cuarenta años, las constelaciones zodiacales transmiten sus impulsos a la tierra y a las plantas a través de los elementos clásicos: agua, luz/aire, tierra y calor. Cada elemento está en relación con tres constelaciones estelares.
y el ser humano, que forman parte del cosmos entero: Las fuerzas de la Tierra y del Cosmos... obran dentro de la agricultura a través de las sustancias del suelo. Construyendo sobre... Leer más
Los seres de la naturaleza quieren comunicarse con el ser humano
Este libro relata las apasionantes entrevistas con "17 espíritus naturales" con sus bellísimos y, a veces, preocupantes relatos. Un ser del fuego, uno del aire, uno del agua, uno de la piedra, uno de la sal, uno del papel, uno de la plata, uno del vidrio, dos seres domésticos, diversos seres de a
es, que Karl König realizó en los últimos diez años de su vida, están impregnadas de gran compasión y comprensión hacia su verdadero ser. A través de este libro podremos reconocer el sacrificio de los